Arte para EL Reino
Paco Del Toro, un hombre que, sin tener un solo peso en la bolsa, Dios ha utilizado para producir 28 películas.
Prediqué 7 años en los reclusorios la Palabra de Dios; durante ese lapso Dios me sensibilizó para escuchar su voz y ser guiado por el Espíritu Santo, pero la lección más importante que aprendí fue a vivir por fe, es decir, a confiar en su inagotable capacidad para suplir todas mis necesidades; obviamente, en los reclusorios no me pagaban nada, pero Dios se mantuvo fiel y suplió cada una de ellas, hasta me “pagaba las rentas por adelantado”, por eso cuando me dijo:
Ahora vas a hacer películas que voy a utilizar para glorificar mi nombre”, no me preocupó el hecho de que no tuviera dinero, “A un sirviente le da lo mismo que su patrón lo mande a comprar un kilo de tortillas o un BMW, lo único que tiene que hacer es alargar la mano y recibir el dinero”. Cuando tu obedeces a Dios y te pones “flojito y cooperando”, suceden cosas maravillosas… milagros.
En este libro encontrarás parte de mis vivencias en la niñez, o cuando disfrutaba de unas vacaciones norteñas, también podrás leer mi primer encuentro con el mundo espiritual, con las drogas, con Jesucristo y hasta con el ambiente artístico, entre “otras cositas”.
Si te dejó algo la película Cicatrices, estoy seguro que Dios va a hablar a tu corazón a través de este libro.